Desde hace varios años, cuando la mujer está embarazada, los médicos realizan un estudio de ultrasonido, que sirve no solo para saber el sexo del bebé sino también para revisar su estado de salud.

A través de los años, han existido diversos estudios de ultrasonido:

2D: imagen bidimensional que se muestra en un monitor en tiempo real, aunque esta de verá borrosa si el feto se mueve.

3D: muestra una imagen estática del feto y de sus estructuras en tres dimensiones y con un color más nítido que el blanco y negro del ultrasonido tradicional.

4D: permite realizar una captura del feto en tres dimensiones al igual que la ecografía 3D, pero mostrándonos en movimiento y en tiempo real lo que está sucediendo en su interior.

Estas son otras ventajas:

Facilita la evaluación del sistema cardiovascular en general y la detección de posibles cardiopatías congénitas del bebé con mayor seguridad y precisión en particular.


Permite a los padres ver los gestos faciales del bebé en tiempo real.


Su realización ayuda a detectar o descartar malformaciones y patologías genéticas del feto.


Se puede analizar el crecimiento del feto, realizar medidas más precisas y valorar el estado de las distintas estructuras del cuerpo.


Artículo creado con información de Actualpacs.com.