Una de las técnicas quirúrgicas más innovadoras y efectivas, es la criocirugía, la cual consiste en congelar el tejido de un área en específico, con el objetivo de destruirlo. En realidad, se realiza con una aplicación de nitrógeno líquido (a través de una sonda), en el área que se está tratando. El nitrógeno líquido está a -196 grados centígrados, por lo que el efecto de congelamiento es inmediato.

Este procedimiento quirúrgico es utilizado para destruir tejidos anormales, como lesiones cutáneas con alto riesgo de desarrollar cáncer, o tumores en distintas zonas del cuerpo. También puede usarse gas argón o dióxido de carbono, los cuales también bajan la temperatura del tejido hasta el punto de congelación, lo cual mata a las células.

Por lo general, la criocirugía se aplica en los siguientes casos:

  • Papiloma plantar
  • Queratosis actínica
  • Crecimientos precancerosos en el cuello uterino
  • Cánceres de piel en etapa temprana
  • Cáncer de próstata en etapa temprana
  • Retinoblastoma
  • Cáncer primario del hígado (si no se ha diseminado)
  • Verrugas planas
  • Léntigo senil